Personal

No siempre la gente que nos rodea y que nos quiere comprende nuestras razones y las decisiones que tomamos. Pero no te preocupes, aquí te ayudamos a reflexionar para que con mucho optimismo vital seas feliz con tu vida.

Ir, El camino hacia la armonía

Ir….. El camino hacía la armonía

“Todo se rinde al ánimo de un sosiego imperioso. Todo me obliga a ser centro del equilibrio”  (Jorge Guillén)

IR … No es una terminación verbal, sino una invitación a la superación personal

 

El camino hacia la madurez que va del conocer de la experiencia al ser de la libre decisión.

 

IR… Estar ahí y saber llegar a las  personas, a las cosas y a las oportunidades. Activar nuestra atención global, nuestra conciencia o parte receptiva de la mente de manera consciente y plena. Pero, sobre todo, debemos IR” al logro de una vida placentera (en armonía y sosiego interior y centrada en el presente “fluir”)y vida consentido (poniendo las propias virtudes y talentos al servicio de algo más grande que nosotros mismos.

 

  1. PERCIBIR. Identificar, conocer al detalle lo reconocido en la atención o visión global consciente e indiferenciada.

Tomar buena nota de las personas, proyectos, circunstancias, ofertas, objetivos… y también de las dificultades y aspectos negativos, haciendo de todo una evaluación positiva o negativa.

  • SENTIR. Nuestra mente reacciona siempre con atracción o con aversión. Sentimos en el momento en que conocemos a las personas, cosas, circunstancias, proyectos, etc., como estímulos que son neutros hasta que les damos un valor. Al darles valor, la sensación se transforma en reacción. Si la reacción es placentera, se despierta en nosotros un gran deseo de mantenerla todo lo posible y experimentarla más. Si la reacción es desagradable, tratamos de pararla o de evitarla.

  1. DECIR. Saber hablar, expresarse y argumentar con claridad, tacto y prudencia, ofreciendo credibilidad y adaptándose a personas y circunstancias. Al expresarle  a otro mis experiencias percibidas y sentidas con determinadas palabras, se supone que el lenguaje que hablamos tiene el mismo código de interpretación para el que habla y para el que escucha; de lo contrario, el mensaje quedaría interrumpido. El buen comunicador expone los hechos con sencillez, profundidad y brillantez, seduce al auditorio y hasta le divierte y gana para su causa. Por eso, siempre juega con ventaja con sus formas extraordinariamente inteligentes. Aplica como nadie el “fortiter in re, suaviter in modo”.

  1. INFLUIR. Habilidades para ejercer predominio o fuerza moral en el ánimo de los demás. Motivar y despertar el interés en alguien. Descubrir sus cualidades “estrella” y así potenciar su autoestima y sentimientos de valía y competencia personal con el fin de ganarle para nuestra causa y proyectos, impulsándole a confiar su potencial humano e incrementarlo. No menos importante es conocer sus fallos y puntos débiles. Recordar siempre que sin verdadera autoridad moral es imposible influir, convencer y ejercer predominio en alguien.

  1. INVERTIR. Invertir es “sembrar y saber esperar”. Para que algo cambie a mejor habrá que emplear mejores recursos, tiempo y estrategias más eficaces. A mayor potencial humano, capacidad de adaptación y de renovación, poder de motivar, entusiasmar e implicar a los demás y que formen los mejores equipos, mayor será la rentabilidad y el éxito que obtengamos. La mejor inversión es ofrecer al otro la coherencia entre lo que se dice y se hace.

  1. PERSUADIR. Saber inducir, mover a alguien con razones y argumentos convincentes a creer o hacer una cosa. Persuade mejor quien utiliza una serena razonabilidad y no se olvida de convencer de las ventajas de sus propuestas para el presente y también para el futuro.                                                                                        

El maestro en persuadir, entusiasma, convence, hace reír y garantiza seguridad.

  1. INSISTIR. No darse tregua en el empeño, pedir y buscar algo reiteradamente. Es ir incansablemente, de nuevo y hacer más visitas y propuestas más tentadoras y atractivas. No dejar de hacer hincapié en las necesidades, gustos y deseos del cliente que serán bien cumplidas y satisfechas con nuevas ofertas. Al pensar en el bien del otro piensas en tu propio bien.

  1. PERSISTIR. Mantener firme y constante hasta el final una tenacidad inteligente a toda prueba, hasta “tomar plaza”. Replantear de diversas formas el principio “gano-ganas” y conseguir que el cliente se convenza de que va a obtener algo muy ventajoso y que lo sea de verdad.

  1. RESISTIR. Aguantar, soportar con inteligencia y sin perder la calma y el autocontrol los embates, adversidades y desgracias. Extraordinaria resiliencia y capacidad de recuperarse, renacer de las propias cenizas, y aprender de los errores propios y ajenos. Hacerse fuerte ante la adversidad.

  1. DECIDIR. “Homines sunt voluntates”: El ser humano es lo que es su voluntad.  Tradicionalmente la persona es definida como “sustancia individual de naturaleza racional” (substantia individua rationalis naturae”).

Todo ser de la naturaleza es “individuo” (“divisum ab aliis”), distinto de los demás. No hay dos individuos iguales en toda la creación. Pero el individuo de la especie humana es “persona”, un ser que dice “relación a otro” (relatio ad), es decir, un ser que está abierto a un tú, un ser capaz de amar. Y si tradicionalmente se decía que las potencias del alma eran tres: memoria, entendimiento y voluntad, la psicología actual nos insta a reconocer la fuerza de la afectividad, como integrante del psiquismo humano que no podemos descuidar si queremos que la persona se desarrolle en armonía.

Así como el objetivo de la inteligencia es el conocimiento de la verdad, el objetivo y fin de la voluntad es la consecución del bien que la razón propone. El acto de la decisión es un acto razonable y libre con el que la persona se compromete como tal. Es un acto que sigue los dictámenes de la razón y se motiva con el calor y el impulso de los sentimientos.

En el acto de la decisión, nos implicamos por completo y se dan cita los tres valores que marcan el camino de la trascendencia:

 

  • LA VERDAD, objetivo de la inteligencia.

 
  • EL BIEN, objetivo de la voluntad.

 
  • LA BELLEZA, objetivo del sentimiento.  Todos centrados en la decisión de una voluntad que no es mero apetito o tendencia, sino apetito racional iluminado por la belleza.

 

Próximos Eventos

Contacto

¿Cómo ponerse en contacto con Bernabé para consulta privada y conferencias?
Si quieres pedir cita para su consulta privada debes hacerlo a través de:
Teléfono: 91 324 97 97
Fax: 91 320 79 19